Hola viejo ¿Como estas? Leyendo esto supongo...
Debo decirte que han sido meses tan extraños, de un año que parece montaña rusa; y sin embargo, acá estoy escribiendo estas palabras para alguien a quien aprecio mucho y que siendo sincero, pensé estaría escribiendo el día que Dios lo llamara a su presencia. Y nada me reconforta mas que eso, saber que finalmente tuve el valor de hacer algo, la humildad de reconocer mis errores y por sobre todo la capacidad de perdonar absolutamente todo lo que nos hemos dicho o hecho.
Aunque me gustaría dar una gran descripción tuya, contar muchas historias o anécdotas entre vos y yo, no sabría como hacerlo, porque el orgullo nos mantuvo distantes tanto tiempo, que parecíamos dos extraños viviendo bajo el mismo techo... hablándonos por ratos, gritándonos seguido, hiriéndonos de formas que solo nosotros sabemos. No me siento orgulloso de ello, nunca lo vi como algo que quisiera en mi vida; porque desde pequeño siempre te vi con una mezcla de miedo y admiración, claro esta que al crecer el miedo se hizo mas fuerte que la admiración. Producto del miedo nace la ira, y la ira solo deja heridas por donde pasa.
Y a pesar de todo, mi corazón guarda muchos momentos entre vos y yo, son pocos, pero son únicos.
Te parecerá muy chistoso, pero lo que me paso hace unos meses fue toda una "crisis existencial"... grande y dolorosa, en mis apenas 23 años de vida, pero como todo en la vida puedes hundirte en ello o salir adelante. Me di cuenta que tanto tiempo había estado huyendo de los problemas y las situaciones, que no por eso iban a desaparecer o solucionarse; por eso decidí actuar y empezar a romper este extraño patrón que compartíamos. Hoy no vengo a decir todo lo que me molesta de vos, ni a reclamar por las cosas que hiciste, nos hicimos o dejaste de hacer... todo eso ya quedo atrás, tiene que quedarse allí si queremos seguir avanzando. Te soy franco, quiero tomarme el tiempo para decirte todas las cosas que me has enseñado a lo largo de estos años que llevamos de estar juntos, a veces creo lo hiciste con intención, otras sin pensarlo...
Me enseñaste que en la vida más importante que verse bien, es sentirse bien con uno mismo; porque sin importar que tan cara sea tu ropa, lo que tienes en el corazón no se puede ocultar; eso explica mi nulo gusto por la moda y mi preferencia por la comodidad. Siempre tenías una respuesta para todo, llegue a pensar que eras un sabio como los de las películas y de verdad lo sos, si no sabías una respuesta preferías inventarte algo, antes que dejarnos con la duda. También, nos mostraste que la compasión por cualquier ser vivo es una cualidad que debemos practicar todos los días, y es que no conozco ningún otro adulto que ame tanto a un perro como vos; y también, que sea capaz de extender la mano a un amigo o extraño cuando lo necesita. Finalmente descubrí, de quien viene ese amor por los libros, esa fascinación por lo extraño y sobre todo esa gana aprender algo nuevo todos los días; sin darme cuenta copie una de tus mejores cualidades, la curiosidad. Sin darte cuenta, nos instruiste a mis hermanas y a mí, que una vida sin pasión es una vida aburrida; por eso no solo hay que hacer las cosas bien, sino que poner tu corazón y lo mejor de uno para alcanzar los sueños.
Y así, podría seguir diciéndote cada cosa que he descubierto en mí, producto de tus enseñanzas, enojos, caras y (aunque contadas) sonrisas. No sos perfecto, y si lo fueras creo que no te gustaría serlo; en medio de todas nuestras peleas, de nuestra distancia y demás cosas que nos han lastimado, solo puedo decir que quiero empezar de nuevo. Porque te admiro, te aprecio y te quiero sin ningún pesar (agradécele a Andrea por esto, ella me lo enseño cuando estuve con ella). Si Dios me da la oportunidad de ser padre un día, de formar un hogar… puedas verlo y compartir con nosotros… que puedas ver como tome lo mejor de vos, lo mejor de tu frialdad y tu cariño, lo mejor de tu silencio y tus palabras, lo mejor de tus enojos y sonrisas. Ser como vos y ser yo mismo, en todo lo bueno que somos y darlo a mis hijos, a mi madre, a mis amigos, a mi familia… a todos.
Nunca es tarde para hacer esto que hemos decidido hacer, y esta parte que voy a compartir con vos, quiero que sea tan memorable para ambos… que cuando te toque partir, cerres tus ojos y con una sonrisa en la cara pienses en todos esos momentos con nosotros.
Gracias papá, por 23 años a tu lado… por las enseñanzas, las reprimendas y demás; por hacer lo mejor que podes con nosotros siempre; prometo que el tiempo que nos quede juntos, sea mucho o poco, seguiremos mejorando.Un abrazo muy fuerte y ameno.
Tonito
-------
" Un padre es un hombre que espera que sus hijos sean tan buenos como él hubiera querido ser."


No hay comentarios:
Publicar un comentario