domingo, 3 de mayo de 2015

Bienaventurados



Bienaventurado el tiempo testigo de los cambios que acontecen



Bienaventurado el silencio, maestro entre los maestros



Bienaventurado el olvido, que se lleva las penas y alegrías de los hombres


Bienaventurada la felicidad, fuente de irisdicencia


Bienaventuradas las heridas, que nos recuerdan que hemos vivido


Bienaventurada la curiosidad, base de la sabiduría y el aprendizaje.



Bienaventurada la vida, quien con sus dificultades nos hace crecer


Bienaventuradas las madres, centro del cosmos y creadoras del presente


Bienaventurada la soledad, principio del amor propio y auto conocimiento 









Bienaventurado el amor, en todas sus formas